El cuadro Underline de Artimage presenta una obra de Marcio Pontes en formato horizontal de gran escala. Con 101 cm de alto, 201 cm de ancho y 6 cm de profundidad, combina un marco de aluminio, impresión sobre vidrio y vinilo. Las líneas horizontales y los bloques geométricos en tonos claros y oscuros definen su composición gráfica.
Está indicado para paredes amplias en salas de estar, recibidores y oficinas, especialmente sobre aparadores, sofás o muebles bajos. Sus 201 cm de ancho permiten ocupar una superficie extensa con proporción respecto al mobiliario. La profundidad de 6 cm mantiene un perfil discreto junto a la pared, de modo que la atención se concentra en la imagen y en su desarrollo horizontal.
La obra utiliza un lenguaje geométrico definido por un ritmo lineal constante. Las líneas horizontales recorren toda la superficie y organizan bloques rectangulares a distintas alturas. Esa distribución genera un contraste entre zonas de mayor densidad visual y otras más despejadas, sin perder la continuidad del trazado.
Los tonos claros, grises y oscuros permiten integrar la composición en espacios contemporáneos. Su carácter gráfico se apoya en la repetición de las líneas y en la diferencia entre los bloques, con una lectura limpia y estructurada. El marco fino acompaña ese dibujo continuo y delimita la imagen sin añadir peso visual al conjunto.
En una pared extensa, el formato panorámico dirige la mirada de un lado a otro. Este recorrido horizontal ayuda a alargar visualmente la composición del espacio y mantiene la atención en la relación entre líneas, rectángulos y contrastes tonales.
Con 201 cm de ancho, el cuadro encuentra su lugar en paredes que permitan dejar espacio libre a su alrededor. Su escala se relaciona bien con sofás amplios, aparadores largos, credenzas y paneles en zonas de reunión o espacios de trabajo. El espacio que queda alrededor permite apreciar el formato completo y su proporción respecto a los muebles.
La orientación horizontal favorece composiciones en las que la obra acompaña la línea del mobiliario, en lugar de interrumpirla. Sobre un sofá o un aparador, el desarrollo de la imagen sigue esa misma dirección y refuerza la continuidad visual entre el cuadro y el mueble.
En una sala de estar puede ocupar la pared principal. En recibidores y oficinas funciona como punto focal por sí solo, sin necesidad de agruparlo con otras obras. Sus 6 cm de profundidad mantienen un perfil discreto y concentran el protagonismo en el frente de la pieza.
La estructura combina un marco de aluminio con impresión sobre vidrio y aplicación de vinilo. Estos materiales favorecen una lectura precisa de las líneas y de los contrastes, con una superficie regular y un borde bien definido. La composición conserva así su carácter gráfico tanto en las zonas claras como en las oscuras.
El vidrio contribuye a presentar la imagen con nitidez, mientras que el marco de aluminio la delimita mediante un perfil fino y recto. El resultado es una obra de pared de apariencia ordenada, apropiada para propuestas decorativas que dan importancia al dibujo, a la proporción y a la repetición visual.
Para limpiar el marco y la superficie visible, utilice un paño de franela seco y suave. Evite los productos abrasivos y el contacto directo con la humedad.
También se recomienda colocar la pieza en un lugar sin exposición continua al sol, para preservar el color, el brillo y el acabado con el paso del tiempo.
Mide 101 cm de alto, 201 cm de ancho y 6 cm de profundidad. Su formato es horizontal.
La pieza combina un marco de aluminio, impresión sobre vidrio y vinilo.
La obra es de Marcio Pontes y pertenece a Artimage.
Está indicado para salas de estar, recibidores y oficinas, especialmente en paredes amplias y sobre muebles bajos.
Sí. Cuenta con un marco de aluminio de perfil fino y recto.
El cuadro pesa 4,07 kg.
11 94901-2751
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