La silla giratoria Siena combina líneas curvas con tonos neutros que encajan en el comedor, un rincón de lectura y espacios integrados. El respaldo con brazos forma un volumen continuo alrededor del asiento, con un contorno envolvente que no recarga visualmente el espacio.
El tapizado combina tela en color arena en la parte superior y una superficie lisa en fendi en el asiento y la parte inferior. La base de metal con acabado champán completa la silla con un giro de 360°, un recurso que facilita el uso alrededor de la mesa y aporta mayor libertad de movimiento en el día a día.
Con 87 cm de alto, 64 cm de ancho y 58 cm de profundidad, la Siena tiene unas proporciones que se adaptan tanto al comedor como a zonas de uso auxiliar. La altura del asiento de 51 cm ayuda a situarse a una altura adecuada respecto a mesas y superficies de uso frecuente.
El diseño de la Siena parte de un respaldo redondeado que se prolonga hasta los brazos y forma una estructura envolvente alrededor del asiento. Este contorno continuo suaviza la silueta de la silla y crea un perfil más orgánico, apropiado para conjuntos con mesas de comedor, aparadores y superficies de líneas sencillas.
En lugar de recurrir a numerosos elementos decorativos, la silla se apoya en la forma, las proporciones y el contraste entre superficies. El resultado es un diseño que destaca por su contorno y por la combinación de materiales, sin recargar el ambiente.
La parte superior de tela en color arena aporta una textura visual más marcada, mientras que el asiento y la zona inferior en fendi presentan un aspecto más liso y uniforme. Esta diferencia crea profundidad y distingue las zonas de contacto sin romper la unidad visual de la silla.
La base champán se relaciona con los tonos claros del tapizado y mantiene la discreción del conjunto. Junto a mesas de madera, piedra, vidrio o metal, esta combinación suele integrarse con facilidad gracias a su paleta de tonos neutros.
El giro de 360° facilita acciones habituales como sentarse a la mesa, levantarse sin arrastrar la silla y orientarse hacia otra persona durante una conversación. En el comedor, este recurso ayuda a moverse alrededor de la mesa y permite cambiar de posición de forma más natural.
En espacios integrados, la misma función permite utilizar la silla como asiento auxiliar y orientarla con facilidad hacia otro punto de la estancia. Es un detalle funcional que resulta útil cuando la silla se utiliza con frecuencia y en distintas situaciones a lo largo del día.
Los brazos siguen el contorno del respaldo y refuerzan la sensación envolvente al sentarse. La altura del asiento de 51 cm favorece el uso con mesas de comedor y otras superficies de apoyo, mientras que los 64 cm de ancho ofrecen una proporción cómoda sin requerir el espacio de un sillón.
Para el mantenimiento habitual, utiliza un paño suave y seco o ligeramente humedecido. En caso de contacto con líquidos, seca la superficie enseguida para evitar marcas y conservar el aspecto del tapizado.
La base de metal debe limpiarse con un paño suave, sin productos abrasivos. Para conservar el acabado champán, evita el roce con objetos que puedan rayar la superficie y utiliza preferentemente la silla en espacios interiores y secos.
Sí. La Siena tiene una base giratoria con un giro de 360°.
La silla combina tela en el tapizado y metal en la base.
Mide 87 cm de alto, 64 cm de ancho y 58 cm de profundidad.
La altura del asiento es de 51 cm.
Sí. Los brazos están integrados en el respaldo mediante un diseño curvo y continuo.
Esta versión combina arena y fendi con una base en acabado champán.
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