El Florero decorativo Raymmond combina un cuerpo en cristal tintado en tono ámbar con una base metálica de dibujo trabajado, dando como resultado una pieza de presencia marcada para aparadores, mesas laterales, estanterías y consolas. Su silueta más ancha que alta favorece composiciones horizontales y permite que la pieza actúe como centro de mesa sin obstruir la visión del entorno.
El formato abierto del Florero valora tanto arreglos secos como composiciones sin flores; también funciona de manera efectiva como objeto independiente dentro de una agrupación de libros, cajas decorativas u otros objetos de superficie. La escala amplia y la base ornamentada refuerzan su lectura como elemento decorativo con carácter.
El cuerpo en cristal presenta una lapidación geométrica en líneas cruzadas que genera reflejos cambiantes según la incidencia de la luz. El tono ámbar calienta la transparencia del material y facilita la integración de la pieza en composiciones que incluyen madera, metal, vidrio y superficies neutras. Esa textura facetada aporta una lectura rica sin añadir elementos funcionales adicionales.
La base metálica ofrece un motivo ornamental con relieve marcado, que actúa tanto como soporte estructural como componente estético relevante. El contraste entre el cristal facetado y la base trabajada refuerza el carácter decorativo del objeto y contribuye a su presencia en conjuntos formales o en arreglos más eclécticos.
Recomendado para ambientes interiores. Su proporción baja y amplia lo hace adecuado para mesas auxiliares, consolas y aparadores donde se busca un punto focal sin elevarse demasiado. Puede usarse solo o en conjunto con otros objetos para componer centros de mesa de impacto visual; el acabado facetado del cristal multiplica los reflejos y aporta dinamismo a la disposición.
Se trata de un Florero decorativo.
El Florero mide 25 cm de anchura, 25 cm de profundidad y 15 cm de altura.
La pieza presenta cristal en tono ámbar.
El producto está compuesto de cristal y metal.
11 94901-2751
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