El Sillón Barone combina un asiento tapizado en terciopelo con una estructura de metal cromado. La suavidad del tejido contrasta con las superficies reflectantes del metal, que dejan a la vista el contorno de la pieza. Su diseño bajo y amplio aporta un volumen definido, mientras que el respaldo recto sigue las líneas geométricas de la base. Mide 86 cm de ancho, 86 cm de alto y 80 cm de profundidad, y está pensado para salas de estar, recibidores y otros espacios interiores.
El terciopelo presenta una superficie uniforme y de aspecto denso, frente al acabado de alto reflejo del metal cromado. Cada material cumple un papel visual distinto: el tapizado concentra la sensación de suavidad y la estructura dibuja el contorno con líneas firmes. El contraste no depende de añadir otros elementos decorativos, sino de la relación entre estas dos superficies.
Esta combinación permite integrar el sillón en composiciones sobrias o utilizarlo como punto de contraste. El metal queda visible junto a las partes tapizadas, de modo que la estructura también forma parte del diseño y no se limita a quedar oculta bajo el asiento.
El asiento tiene proporciones amplias, un diseño envolvente y bordes suavemente curvos. Estas curvas matizan la geometría de la base sin borrar su contorno definido. El respaldo horizontal refuerza la identidad de la línea Barone y mantiene una silueta continua con la estructura, sin añadir un volumen excesivo.
La relación entre un asiento ancho y un respaldo de trazo recto da a la pieza su perfil característico. La suavidad de los bordes convive con la firmeza visual de las líneas metálicas.
Con 86 cm de ancho, 86 cm de alto y 80 cm de profundidad, el Sillón Barone ocupa un lugar definido en la distribución sin alcanzar la escala de un sofá. Su anchura y profundidad ofrecen amplitud para el uso individual, mientras que la altura mantiene el equilibrio visual del conjunto.
Estas proporciones permiten plantearlo como un asiento con presencia propia en una sala de estar, una recepción o un rincón de lectura. Su diseño bajo y amplio se reconoce tanto por el volumen tapizado como por el contorno visible de la base cromada.
Su perfil encaja en interiores donde los materiales a la vista y las formas definidas tienen protagonismo. Puede colocarse solo, junto a una mesa auxiliar, para componer un espacio de asiento individual. También puede utilizarse en pareja para organizar una zona de conversación.
En una composición sobria, el contraste entre terciopelo y metal introduce una diferencia de textura y brillo. Cuando se busca destacar el asiento dentro del conjunto, esa misma combinación permite que el sillón actúe como punto de contraste sin recurrir a un volumen mayor.
Para conservar el aspecto del terciopelo, mantenga el sillón en un espacio interior. Limpie el tapizado con un paño seco o ligeramente humedecido, realizando movimientos suaves sobre la superficie.
En las partes de metal cromado, utilice un paño suave para retirar el polvo y las marcas superficiales. El cuidado de la pieza debe atender tanto al tejido como al acabado reflectante de la estructura. Evite los productos abrasivos y el contacto con humedad excesiva al limpiar cualquiera de estas superficies.
Mide 86 cm de ancho, 86 cm de alto y 80 cm de profundidad. Estas proporciones corresponden a una pieza de asiento individual amplia, sin la escala de un sofá.
El sillón pesa 14 kg.
El tapizado principal es de terciopelo, cuya superficie suave contrasta con el acabado reflectante de la estructura.
La estructura visible es de metal cromado y forma parte del contorno geométrico de la pieza.
Está indicado para interiores, como salas de estar, recibidores y espacios auxiliares. También puede integrarse en recepciones o rincones de lectura, solo junto a una mesa auxiliar o en pareja para una zona de conversación.
11 94901-2751
casamento